Una vez más, huía de su pasado como lo había hecho tantas otras veces. Era una lucha interna la que mantenía con su subconsciente: acudía a los recuerdos y cuando estos hacían daño, escapaba con el corazón hecho mil pedazos, prometiéndose que jamás volvería a hacerlo.
Pero es muy difícil. No puedo evitar que mi mente vuele por encima de mí y recorra momentos pasados, ya vividos, olvidados... Sé que no es bueno para mí, pero aún así sigo haciéndolo (cada vez menos, os lo prometo).
Y es que le hacían daño... Los recuerdos. Se clavaban como espinas en su frágil corazón. Si cerraba los ojos por unos instantes, se veía en el andén de aquella estación donde se conocieron…
Ha pasado ya un año desde ese día, y no puedo evitar sonreir al recordar aquel gesto de caballero medieval y las miradas de extrañeza de la gente. Dos enamorados. Dos besos y un abrazo.

Luego vinieron los viajes en tren. Sobre todo, el que ella hizo al norte en una tarde de otoño. Cuando llegó a esa ciudad llovía a mares… Pero él llegó con su paragüas y la resguardó de la interminable tormenta…

Miles de mentiras. Porque al final, no había cuento de hadas, ni de princesas con príncipes azules. Y los recuerdos duelen: Por el dolor de sentirse engañada y traicionada. La Cenicienta volvió a perder su zapato... El cuento resultó ser una pesadilla

Un año después… Él no estará esperando en el andén.

Y ella tampoco.
By... Dulce Locura
"Hay dos días en la vidapara los que no nací,dos momentos en la vidaque no existen para mí.El primero de esos díasfue cuando te conocíme atraparon tus mentirasy me enamoré de tí...El segundo de esos díasfue justo el que te perdíse fue tu cara bonitay mis ganas de vivir...Me tragué todo el venenoel que llevaban tus besosme empapé del sufrimientoque escondía tu sonrisa.
Descubrí que con el tiempome perdí todo el respetocompraste mis sentimientoscon tus labios de carmín.Hay dos días en la vida..."
Jarabe de Palo: Dos días en la vida